¿Qué más daba lo que ocurría después? Nunca me lo había planteado porque mi intención tras sufrir un momento traumático de puro terror era estar inconsciente. Pasar tanto miedo que el alma se desvaneciera del cuerpo y no sentir nada en absoluto. Pero como en tantas ocasiones, lo que tenía planeado no se cumplía y ahí me encontraba, en mitad de la noche, observando la silueta que se encontraba frente a la puerta de salida del molino, sin escapatoria alguna.
Todas las noches llevaba a al cuarto un vasito extra de aceite para poder encender el candil. Sin embargo, esa tarde me había quedado dormida antes del anochecer. La noche anterior había sido fructífera, había conseguido memorizar las cinco normas básicas para poder enfrentarse a la Corriente Tintada, serpiente formada entre los restos de las tintas mágicas que se usan para escribir conjuros y ataca a quién usa un libro de magia que no le pertenece. Esa es la razón por la que todos los libreros deben saber defenderse de ella. Aunque este aprendizaje era de vital importancia había eliminado el tiempo para dormir y al despertar de la siesta, observé como la oscuridad había llegado a mi hogar.
Cogí el candil apagado y salí en busca de aceite. Lo primero fue ver la sombra, después la caída del candil, que llenó el suelo de cristales, y después el desmayo. Pero este último paso no llegó. No llegaba, ¿Por qué? Automáticamente el cerebro inicio la búsqueda del Ser en mi libro de cabecera bajo los parámetros “sombra de tamaño medio y abultada, vista en la época de Narrativa”, aparecieron dos posibilidades:
Obolotus. Tipo: duende. Actividad: infecciosa se expande por las paredes y las quema, Comida: cualquier tipo de moho. Posibilidad de enfrentamiento: intención de someter al ser por parte de Lucerna aunque con tentativa de salir corriendo si la cosa se pone fea.
Horrlibrus. Tipo: demonio. Actividad: duerme a sus victimas y les lee historias de terror. Comida: pánico humano. Posibilidad de enfrentamiento: ninguna, Lucerna sucumbiría ante este ser maléfico.
Durante el proceso de catalogación la sombra había crecido y avanzaba por el pasillo. – y yo sin desmayarme- y si pensar en un plan B. Surgió una luz que inundó la estancia. Aquello que se encontraba en mi hogar era lo peor que podía haber surgido de la oscuridad. Se trataba de un Ser antiguo, mágico y su característica principal no consistía en ser piadoso. Estaba envuelto por una túnica negra, salvo la mitad de su rostro y un brazo, que estaba medio chamuscado y en él sostenía un pequeño trozo de pergamino y la pluma con la que había formado el hechizo luminoso. El estado de su extremidad tuvo que cambiarme la expresión, pues él se dio cuenta y tapó la mano con su capa. Dirigí los ojos hacia el suelo, a sus pies había una bolsa de la que sobresalía una roca granate llena de arañazos. El Ser se fijó en su equipaje, frunció el ceño, en ese momento me percaté en que no debía de haber descubierto lo que su petate portaba.Segundos de pánico, iba a atacarme, estaba segura. -La solución está a mis pies- me dije segura y di una patada a los cristales. Es-tu-pi-da, pensé, como había leído en alguna novela, que podía lanzarlos y mágicamente alguno se clavaría en mi adversario, pero no caí en la cuenta de que iba descalza. Conclusión, Lucerna 0, Sombra 1.
Antes de poder gritar a causa de los cortes, el Ser me tapó la boca. Era definido en Seres que se esconden tras las sombras de Monte Llano como “la peor amenaza existente del reino, si te lo encuentras, lo sentimos”. La página que lo debería describir sólo presentaba el cuadro de la ilustración vacío, nada sobre “Cómo enfrentarse a…” o “Cómo esconderse de…”, y en grandes letras anunciaba su nombre, “Draconoctum”. -Como grites, te hago desaparecer- escuché claramente, y por fin llegó, la oscuridad me envolvió y deje de sentir.

Estás manteniendo la tensión con todos los personajes... harás bucles siempre de un mes?
ResponderEliminarPorque se nos hará largo a los lectores!
Al dibujante de este blog le pregunto... alguna posibilidad de ver al Draconoctum dibujado? sería genial para terminar de plasmar la imagen de miedo de este post